La “nueva FIFA” es una “democracia, no una dictadura”, aseguró ayer Gianni Infantino en la apertura del 67º congreso de la organización en Baréin, donde la no renovación de los responsables de la Comisión de Ética suscitó numerosas críticas.
“Reconstruimos la reputación de la FIFA después de todo lo que ha pasado”, agregó el presidente del máximo organismo del fútbol mundial, refiriéndose al escándalo que sacudió la FIFA desde mayo de 2015 y provocó la salida de su predecesor, Sepp Blatter. “¡Nunca más!”, dijo Infantino antes de agregar: “Si hay alguien en esta sala que quiere aprovechar para enriquecerse, que abandone el fútbol ahora”.
Denunciando “las falsas informaciones que están de moda” y “el vapuleo a la FIFA que se ha convertido en deporte nacional”, Infantino aseguró una vez más que el ente ha cambiado. “Somos gente nueva, que obramos con actos y no con palabras”. El ítalosuizo criticó severamente a “los expertos que en el pasado fueron generosamente pagados para reformar la FIFA”.
