La Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) confirmó ayer martes, a un mes de sus elecciones presidenciales del 26 de febrero, a los cinco aspirantes a suceder a Joseph Blatter, entre los que destaca un favorito, el jeque bahreiní Salman bin Ebrahim al Khalifa, presidente del fútbol asiático, por delante del otro peso pesado de la lista, el suizo Gianni Infantino, número dos de la UEFA.
Las candidaturas de Salman e Infantino fueron oficializadas, sin sorpresa, igual que las de los otros aspirantes, el príncipe jordano Ali bin al Hussein, el sudafricano Tokyo Sexwale y el francés Jérôme Champagne.
La Comisión Electoral “admitió oficialmente” a los cinco candidatos, anunció la FIFA en vistas a la sucesión de Joseph Blatter, presidente dimisionario y actualmente suspendido ocho años. Todo ello en una organización que se enfrenta a la mayor crisis de su historia, tras la revelación el pasado año de escándalos de corrupción a gran escala.
Las cinco candidaturas habían sido ya validadas en noviembre tras un examen de integridad de la Comisión de Ética de la FIFA.
El jeque bahreiní Salman bin Ibrahim Al Khalifa (49 años), vicepresidente de la FIFA y presidente de la poderosa Confederación Asiática de Fútbol (AFC), parece llegar al último mes en la pole position.
Un reciente acuerdo entre la AFC y la Confederación Africana (CAF) para estrechar su colaboración ha hecho pensar que existe también un acuerdo electoral. África, con sus 54 votos de 209, es el continente con más peso en la decisión, por delante de Europa (53). A esos 54 de África se sumarían los de Asia (46), o al menos su mayor parte, lo que pondría a Salman muy cerca del objetivo.
Salman declaró recientemente a Skysports que le gustaría trabajar en la FIFA , si es elegido, con Alex Ferguson, exentrenador emblemático del Manchester United, y con Richard Scudamore, director general de la Premier League inglesa.


