La FIFA suspendió de por vida a tres destacados dirigentes del fútbol que se declararon culpables de aceptar sobornos ante un tribunal estadounidense, dijo ayer la organización.
Entre los sancionados están dos expresidentes de federaciones latinoamericanas, Julio Rocha de Nicaragua y Rafael Esquivel de Venezuela. Ambos dirigentes fueron detenidos en Zúrich en mayo de 2015 y extraditados más tarde a Estados Unidos. El tercer señalado por la FIFA es Richard Lai, de Guam y miembro del comité de auditoría del ente.
Lai declaró ante una corte federal que los sobornos que recibió procedían del jeque kuwaití Ahmad al-Fahad al-Sabah, miembro del Comité Olímpico Internacional. “Su admisión de culpa se relaciona, entre otras cosas, con esquemas en los que recibió sobornos a cambio de su respaldo en relación con elecciones presidenciales de la FIFA y para ganar control e influencia dentro de la Confederación de Fútbol de Asia y la FUFA”, dijo sobre Lai una declaración del organismo rector del fútbol mundial. El jeque ha negado las acusaciones en su contra y continúa trabajando en sus tareas olímpicas, incluyendo al frente de un panel del COI con un presupuesto de 500 millones de dólares para distribuir subvenciones, además de presidir la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales.
Aunque las suspensiones fueron anunciadas durante el juicio en Brroklyn, Nueva York, contra otros tres funcionarios sudamericanos vinculados con la FIFA, las investigaciones del panel de ética fueron separadas y no usaron nueva evidencia revelada en la corte.
La FIFA impuso además “multas apropiadas en relación con la cantidad de dinero de sobornos que admitieron haber recibido”.
Esquivel fue multado con un millón de francos suizos (1 millón de dólares), Lai fue multado con 870 mil francos suizos ($878 mil) y Rocha, con 500 mil francos suizos ($504 mil).
