Sus 19 defensas existosas, su habilidad y disciplina en el ring serán parte del legado que deja Eusebio Pedroza, un inmortal del boxeo panameño que falleció la madrugada de ayer, a los 62 años de edad, tras batallar contra el cáncer.
Yeskelle, uno de los cinco hijos de Pedroza, comentó que su padre “estaba librando la más difícil de sus batallas”, al referirse a la enfermedad del excampeón pluma, que fue exaltado en 1999 al Salón de la Fama del Boxeo Internacional.
Pedroza había estado hospitalizado en el complejo Arnulfo Arias Madrid y luego en el Instituto Oncológico Nacional. Sus honras fúnebres serán anunciadas por sus familiares.
Ayer, el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, elogió el trabajo de Pedroza sobre el ring y les dio sus condolencias a los familiares.
“Nuestras sinceras condolencias a los familiares y amigos del excampeón mundial de boxeo Eusebio Pedroza, quien con disciplina y esfuerzo puso en alto el nombre de nuestro país en múltiples ocasiones”, dijo en su cuenta de Twitter el mandatario panameño.
También, el presidente de la Asociación Mundial de Boxeo, Gilberto Jesús Mendoza, lamentó el fallecimiento del excampeón mundial panameño, en un comunicado del organismo.
“La AMB le envía sus más sinceras palabras de condolencias a familiares y amigos del panameño, quien fue un digno campeón mundial y sobre todo un gran ser humano”, detalló la nota.
Récord
El Alacrán, como le decían a Pedroza por su destreza boxística, llegó a ser campeón pluma desde 1978 hasta 1985, terminando su carrera con un palmarés de 41 victorias (26 por nocaut), 6 derrotas (3 por nocaut) y un combate nulo.
Junto a Roberto Durán, Ismael Laguna, Hilario Zapata y Panamá Al Brown son los únicos boxeadores panameños que han sido inmortalizados en el templo de la fama, por el momento, en este deporte.
Pedroza fue un boxeador ganador, no de mucha pegada, pero con un estilo que deleitaba y que se ganaba los aplausos al pasar los golpes del rival.
En 1978 ganó el campeonato de peso pluma al derrotar al español Cecilio Uco Lastra, en un combate que se realizó en el en ese entonces gimnasio Nuevo Panamá (ahora Roberto Durán).
La pelea contra Uco Lastra duró 13 asaltos y Pedroza se impuso por nocaut técnico, no sin antes poner de pie a la multitud que lo apoyaba.
El campeonato mundial le llegó casi dos años después de que el mexicano Alfonso Zamora lo noqueara en un pleito titular.
Pedroza destacó en una de las épocas de oro del boxeo local, eran los tiempos de pantalones de basta ancha, peinados de amplia cabellera y de llenos completos en los gimnasios panameños.
A Pedroza en ese momento se le describía como un boxeador de rápidos desplazamientos, excelente contragolpeo y como un estilista. Su largo jab mantenía a raya a sus contrincantes.
Pedroza, quien hizo su debut en 1973, perdió su corona en 1985, cuando enfrentó al irlandés Barry McGuigan, por decisión unánime en 15 asaltos en el Loftus Road Stadium de Londres.
Luego realizó cinco peleas más antes de retirarse en 1992, a los 36 años de edad.
