Roberto De Vicenzo, leyenda del golf mundial y considerado una de las figuras más destacadas del deporte argentino, murió el jueves a los 94 años.
“Hace poco más de dos meses tuvo un accidente doméstico, a la madrugada para ir al baño se cayó y se fracturó la cadera. Ese fue el desencadenante de su fallecimiento”, confirmó su hijo Eduardo De Vicenzo.
“Después que se cayó lo operaron, le pusieron un clavo pero nunca más se levantó. Empezó a haber un deterioro neurológico evidente. Ya no hablaba ni reconocía”, agregó.
De Vicenzo ganó en 1967 el Abierto Británico, el más importante de los 230 títulos obtenidos a lo largo de su carrera y que lo situaron en el olimpo de los deportistas argentinos. Ingresó en 1989 al Salón de la Fama del golf mundial. Probó también el sabor más agridulce cuando en 1968 un error de su compañero Tommy Aaron le anotó un golpe de más en la tarjeta que el golfista firmó sin revisar, y ello le impidió ganar el Masters en Augusta, Estados Unidos.
