TENIS

Federer y Djokovic no pudieron avanzar

Federer y Djokovic no pudieron avanzar
Federer y Djokovic no pudieron avanzar

Novak Djokovic y Roger Federer, especialmente nervioso, se despidieron en cuartos del Masters 1000 de Shanghái este viernes al caer contra dos referentes de la nueva generación, el griego Stefanos Tsitsipas (7º) y el alemán Alexander Zverev (6º) respectivamente.

Tsitsipas, ya finalista la semana pasada en el ATP 500 de Pekín, jugará con el ruso Daniil Medvedev (4º) el sábado por un puesto en la final, mientras que Zverev jugará con el italiano Matteo Berrettini (13º), quien superó 7-6 (10/8), 6-4 al austríaco Dominic Thiem (5º).

El griego remontó a Djokovic para ganar 3-6, 7-5 y 6-3. Tras perder el primer set, el jugador de 21 años se mostró más agresivo en el segundo, mientras al campeón serbio le entraban las dudas y cometía cada vez más errores, lo que le costó el partido.

Cuatro veces ganador en Shanghái, Djokovic perdió su servicio en el cuarto juego de la manga decisiva y dejó a Tsitsipas con un 3-1 favorable que no desaprovechó.

“Sinceramente siento que están más amenazados que yo y eso me relaja en la cancha. Sé que tengo que aguantar y ser más agresivo. Una vez lo consigues y vas a por ello, incluso se puede decir que se asustan”, dijo Tsitsipas sobre su buena mano contra el 'Big Three' -Federer, Nadal y Djokovic.

El serbio, que defiende su trono mundial, amenazado por Rafael Nadal en este final de temporada, rompió su racha de siete victorias consecutivas sin ceder sets, incluidos los cinco que le permitieron ganar la semana pasada el ATP 500 de Tokio, en su regreso a la competición tras su lesión en el codo.

Con su triunfo, Tsitsipas se convierte en el sexto jugador clasificado para el Masters de Londres, que reúne a los ocho mejores tenistas del año, tras Nadal, Djokovic, Federer, Medvedev y Thiem.

Más tarde Zverev, que busca su plaza en el Masters, aguantó la presión y se llevó el triunfo ante un Federer mucho más nervioso que de costumbre; 6-3, 6-7 (7/9) y 6-3.

Federer, que jugaba en China su primer torneo tras el US Open, salvó cinco bolas de partido. Mostró una actitud muy distinta a la habitual.

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