Luego de pasar unos cuantos días entrenándose en pistas de arcilla en Suiza, Roger Federer tomó una determinación sobre su calendario de torneos para el resto de la temporada: no disputará el Abierto de Francia y se concentrará en Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos.
“Fue una decisión muy difícil de tomar, ya que le fascina jugar en el Abierto de Francia, competir en los grandes torneos”, comentó Severin Luthi, el entrenador de Federer, en una entrevista teléfonica con The Associated Press ayer, lunes.
“Pero es la decisión más acertada. Es una inversión para su carrera, por esta temporada y las siguientes”. Federer, de 35 años, publicó un mensaje titulado “Roger se salta Roland Garros” en su página de internet de ayer.
“He venido trabajando realmente duro, tanto dentro como fuera de la cancha, durante el último mes”, escribió Federer, “pero a fin de tratar de jugar en el Tour Mundial de la ATP por muchos años más, considero que es mejor saltarme la temporada de cancha de arcilla este año”.
Se trata del segundo año seguido que Federer decide no participar en el segundo Grand Slam de la temporada, y que arranca en París el 28 de mayo.
Federer ganó el título de este torneo de superficie de arcilla en 2009 para completar un Grand Slam. Su ausencia de hace un año, debido a los problemas de espalda y rodillas que lo mermaron en 2016, puso fin a una racha récord de 65 participaciones consecutivas en torneos Grand Slam.