La racha de Rafael Nadal de 30 partidos consecutivos sin perder en tierra batida acabó ayer cuando el número uno mundial perdió 7-6 (1) y 6-4 a manos del también español David Ferrer en cuartos de final del Masters de Montecarlo.
Ferrer, sexto cabeza de serie, que ya había vencido a Nadal en tierra batida una vez hace 10 años y que fue vencido por el zurdo en la final del Abierto de Francia el año pasado, confió en su derecha para vencer en dos horas.
Nadal, que cometió una poco característica serie de errores no forzados, buscaba reconquistar la corona en Montecarlo, donde el pasado año cayó en la final ante el serbio Novak Djokovic, acabando con ocho años de reinado del mallorquín.
Ferrer se enfrentará al campeón del Abierto de Australia, Stanislas Wawrinka, que se deshizo de Milos Raonic por 7-6 (5) y 6-2.