Santiago se vistió de fiesta con el Atlético Veragüense en su partido de semifinales contra el Tauro, en una tarde en la que su estadio Omar Torrijos se arropó de fútbol. Una celebración que estuvieron esperando desde hace 11 años cuando igualmente se habían enfrentado a Los Toros de Pedregal en esta misma instancia.
Que la cancha del estadio Omar Torrijos no estuviera en las mejores condiciones, claro que era lo que íbamos a ver, o ¿qué esperábamos? Si se trataba de un estadio de béisbol y en ningún momento se dijo que le iban a sembrar grama. Lo que contaba era que el pueblo de Santiago viviera la fiesta de las semifinales con un estadio con capacidad para mucha gente, para que su público lo llenara como en efecto se dio. A mí en lo personal me conmovió ver esa panorámica de un Omar Torrijos, el templo del béisbol en Santiago, lleno de “terrícolas” de fútbol.
Lamentablemente en el interior estos momentos no se ve con mucha regularidad en el fútbol de primera división, hoy Atlético Chiriquí, que es el otro representante fuerte del interior del país, tendrá que seguir en la Liga de Ascenso. Por eso el domingo, hasta cierto punto, mucha gente simpatizó con el equipo veragüense, pero la realidad era otra, su rival era uno de los grandes de la Liga Panameña de Fútbol (LPF) que consiguió salir ileso con un empate a un gol.
Deportivamente tal vez no se haya visto un partido con una calificación de un 10, pero hubo emoción en la cancha y espectáculo en las tribunas, que al final de eso se trata, no importa que el público aparezca solo en las semifinales de la LPF, lo importante es que la fiesta retornó al interior, donde la última celebración en semifinales la tuvo Atlético Chiriquí hace siete años cuando enfrentó al San Francisco.
En Panamá el fútbol está centralizado con equipos de la capital, de Colón y Panamá Oeste, pero cuando nos referimos al interior pensamos que es una plaza donde el público se involucra y más en estas etapas cruciales, su hinchada es incondicional para el espectáculo, porque, como pasó el domingo en Santiago, también se presenta en David. Sin embargo, lo que nos vuelve a la realidad es lo difícil que es hacer fútbol en el interior, lo complicado que resultan sus desplazamientos a la capital y la falta de apoyo de la empresa privada.
No obstante, lo del domingo es una evidencia más de que en el interior se respira fútbol por mucho béisbol que se juegue. Me emocioné viendo el lleno y el jolgorio de la gente en un estadio de pelota que se vistió de fútbol para una semifinal.
Las contradicciones de nuestro interior...