OPINIÓN
La selección de fútbol de Panamá pasó anoche de la gloria del repechaje, a la frustración de la eliminación en un abrir y cerrar de ojos, al perder 3-2 ante Estados Unidos en un vibrante partido que marcó el cierre de la hexagonal final de la Concacaf. Por un lado Costa Rica nos dio el empujoncito que necesitábamos para avanzar a la respeca ante Nueva Zelanda al derrotar a México 2-1. Sin embargo, el cuadro panameño no pudo conservar la ventaja que en dos ocasiones tuvo en el marcador y de manera increíble en menos de un minuto el equipo estadounidense acabó con la alegría de un país. Anoche Panamá mostró la garra que hubiéramos querido verle en todos sus partidos en casa de esta hexagonal cuando se cedieron puntos ante rivales accesibles. La clasificación no se perdió anoche.