Parado en el túnel cerca de los vestidores de Estados Unidos (EU) tras el colapso en Couva, el capitán estadounidense Michael Bradley escuchó una y otra vez la pregunta de qué pasó.
¿Cómo pudo suceder que EU, una potencia regional que había avanzado a siete Copas del Mundo consecutivas, hubiese quedado eliminado del torneo del próximo año?
¿Qué produjo la sorprendente, casi cómica derrota de 2-1 ante la ya eliminada Trinidad y Tobago, que le hizo caer al quinto puesto entre seis naciones en la ronda final de la Concacaf?
Un año de errores defensivos bajo dos técnicos sepultaron a Estados Unidos, que finalizó las eliminatorias con apenas tres triunfos, tres derrotas y cuatro empates.
En este ciclo, los estadounidenses no solamente perdieron por primera vez un partido eliminatorio en casa desde 2002, sino que perdieron dos por primera vez desde 1957.
“Cuando pierdes los dos primeros partidos y pierdes puntos demasiadas veces, tu margen de error desaparece y sabes que estás a la merced de una noche como esta, en la que todo lo que podía salir mal, sale mal, aquí y en los otros dos partidos”, dijo Bradley.
Bradley tiene 30 años y pudiera no jugar en otra Copa del Mundo en 2022. Howard (38 años) y Clint Dempsey (34) no volverán a actuar en ese escenario.
“Si digo que es una decepción, sería un eufemismo”, dijo Howard.
