Las emociones de Terry Francona están a flor de piel. Por lo demás, simplemente se siente desgastado.
Días después de que los Indios fueran eliminados –mucho antes de lo que esperaban– de la postemporada de octubre, el mánager de Cleveland seguía tratando de saber qué fue lo que salió mal a un equipo que ganó 102 partidos y era considerado un serio candidato para la Serie Mundial, y que luego jugó tan mal cuando más importaba.
Francona comprende que sus decisiones de roster estén siendo cuestionadas.
Los Indios están dolidos. Y sanar les tomará tiempo.
“Para mí en lo personal, será difícil ver el resto del béisbol”, declaró Francona.
“El año pasado, cuando perdimos, todo acabó. Ya no hubo más béisbol. Cuando perdemos, quiero que todos los demás pierdan, y eso no va a suceder. Eso es difícil de asimilar. Cuando el béisbol termina uno se siente mejor, porque solo es una sensación natural. Duele. Uno quiere ser parte de ello y ya no se puede. Es difícil no sentirse celoso”.
Se suponía que este era el año de Cleveland, pero no lo fue, y Francona asegura que sigue tratando de asimilar el fracaso.
