El líder del equipo Sky, Chris Froome, y su mejor hombre, Mikel Landa, se mostraron felices con el trabajo colectivo este jueves en la decimoctava etapa del Tour de Francia, que permitió al británico consolidar su primer puesto en la carrera y al español ascender al cuarto puesto en la general.
“Mikel tuvo una primera dura semana. Hay que recordar que disputó también el Giro de Italia. Y ha progresado destacadamente. Estuvo junto a mí, ayudándome en los momentos duros para mí en la montaña”, añadió.
Landa volvió a ser decisivo en ayuda de Froome en el mítico Izoard, con 14.1 km de subida y final de etapa, con 7.3% de pendiente en la segunda jornada alpina, de 179.5 km, que tuvo su salida en Briançon.
Landa probablemente dejará la próxima temporada en el Sky, para ser jefe de filas en otro equipo.
Marcó el ritmo en los últimos kilómetros de la ascensión al Izoard e incluso atacó para estar adelante y controlar algún contragolpe de Romain Bardet y Rigoberto Urán, los rivales de Froome.
Al final, el británico controló la carrera, entrando en cuarta posición en la meta, con el mismo tiempo que Bardet, que fue tercero y dos segundos por delante de Urán.
La etapa fue ganada por el francés Warren Barguil, con 20 segundos de ventaja sobre el colombiano Darwin Atapuma, Bardet y Froome, y 22 respecto a Urán. Hoy se disputa la etapa 19 de la competencia.
