El francés Julian Alaphilippe (Quick-Step) conquistó este sábado su primer triunfo en una carrera de tres semanas al imponerse en la 8ª etapa de la Vuelta, con final en Xorret de Catí, tras la que el británico Chris Froome reforzó su posición de líder de la general.
Operado de la rodilla derecha la pasada primavera, el corredor galo se vio obligado a perderse el Tour de Francia y las clásicas de las Árdenas. Por ello, este triunfo, el primero de prestigio de su carrera, tiene un sabor especial para él.
Alaphilippe (25 años) sobrevivió a los ataques del polaco Rafal Majka en la pronunciada ascensión final de 1ª categoría, y logró imponerse en el esprint luego del descenso. Finalmente, el esloveno Jan Polanc (UAE) fue segundo, por delante de Majka (Bora-Hansgrohe), tercero.
Froome, campeón del Tour de Francia, se fugó del pelotón general en el último puerto de montaña e incrementó su ventaja sobre Chaves de 11 a 28 segundos.
Alaphilippe, ganador de una etapa de la París-Niza, estrenó su palmarés en una carrera de tres semanas, aunque su única experiencia en una grande era hasta ahora el Tour de Francia de 2016.
Además, es la tercera victoria en ocho etapas para el Quick-Step belga, después de las logradas por el belga Yves Lampaert (2ª etapa) y por el italiano Matteo Trentin (4ª).
Otro corredor galo, David Moncoutié, ya ganó en Xorret de Cati en la edición de la Vuelta de 2010. Si Alaphilippe fue la cara este sábado, la cruz la puso su compatriota Warren Barguil, ganador de la montaña en el último Tour, pero excluido por su equipo Sunweb de la Vuelta a España por no haber seguido la estrategia decidida por sus responsables.
La novena etapa concluirá el domingo en Cumbre del Sol, una llegada en alto que asegura emoción hasta el último metro. En 2015 se pudo ver allí un espectacular duelo entre Froome y el holandés Tom Dumoulin que se llevó este último.
