El jugador herrerano de la selección de fútbol Sub 20, Cristian Ameth Vega, considera que en su provincia no se juega únicamente el béisbol. Hay otros deportes, que también son de la preferencia de los jóvenes, comenta.
El espigado delantero recalca una y dos veces que en su provincia no se respira solamente béisbol. Si así fuera no hubiese futbolistas, dice Vega, nombrando a jugadores como Edgar Samaniego y el arquero David Marciaga, que estuvieron con la selecciones y en clubes de la ANAPROF.
Vega tuvo la oportunidad de hacer parte de una selección Sub 16 que a la postre le abrió su camino al seleccionado Sub 20 que está próxima a debutar en el Mundial de Fútbol Juvenil.
El delantero interiorano recordó que desde su niñez su padre le inculcó el respeto, los buenos modales y el deporte de fútbol.
Mi papá siempre fue un enamorado por el deporte, reconoce el jugador, lo cual le facilitó las cosas para dedicarse a la disciplina del fútbol.
Mi padre siempre nos inculcó que la mente sana siempre debe acompañar a un buen deportista, gracias a sus enseñanzas soy lo que soy hoy día, señaló.
Dice que como buen interiorano tiene la responsabilidad de llevar la bandera de los chitreanos en esta selección junto a Juan Ramón Solís, aunque el capitán de la Sub 20 reside en Panamá desde los seis años.
Como interiorano, reconoce que es difícil llegar a ser parte de un seleccionado nacional de fútbol, que por lo regular está lleno de jugadores capitalinos.
Esto hace difícil la situación en vista de que en una selección nadie los recibe con los brazos abiertos.
"Sinceramente, al principio fue difícil porque pareciera que un interiorano no encaja, indica Vega, haciendo referencia a situaciones como el de las costumbres y pensamientos de los interioranos que a su juicio son muy distintos a los jugadores de la capital. Un reto, en todo caso, al que hay que enfrentar tratando de resolverlos en la parte futbolística y la parte humana.
Gracias a Dios todas esas situaciones se han superado en el seleccionado Sub 20 y hoy son un solo equipo, sin distingos de provincia, comenta.
Como todo jugador juvenil su ilusión es jugar un buen Mundial que le abra las puertas al extranjero.
El Mundial es una vitrina, pero primero está el compromiso como equipo, precisó.
El jugador chitreano nacido el dos de abril de l985, dice que la fortaleza principal del equipo es la parte espiritual. "Somos un grupo muy cristiano y por eso siempre rezamos y oramos. Dios es quien nos da la fortaleza de poder resistir la lejanía del hogar" , señaló.
"Desde los 14 años he estado con regularidad, en viajes y concentraciones. En esos momentos es cuando se extraña a la familia, a los amigos del barrio, a la novia, ese es el precio que hay que pagar para poder ser alguien en el fútbol, como lo fue Julio Dely, indica.
¿Has jugado alguna vez béisbol?
Rompe a reír con una exclamación: "¡nunca! , No me gusta. No sé por qué, pero por eso no dejo de ser herrerano", apuntó.
