Después de estar seis años en los programas deportivos de Olimpiadas Especiales Panamá (OEP), Mercedes Wong Muñoz consiguió formar parte de una delegación nacional. Ella verá acción en los III Juegos Latinoamericanos de Olimpiadas Especiales, que se desarrollarán aquí entre el 20 y 29 de abril del próximo año.
Mercedes tiene 17 años de edad, ama la natación y el atletismo, y desde ya comenzó a prepararse para el evento internacional.
En la piscina su especialidad es la natación en los estilos libre y espalda, mientras que en la pista corre 50 metros planos, además de lanzamiento de bola.
“Para ella la natación es algo recreativo”, destacó su madre, Leiza Muñoz, quien es su fanes número uno y además entrenadora de OEP en la modalidad de atletismo.
En los Juegos Latinoamericanos, Wong representará a Panamá en el lanzamiento de bola y natación. “A ella le gustan los dos deportes por igual”, explicó su madre, quien ayudó a comunicarse a Mercedes, ya que esta tiene problemas del lenguaje debido a las múltiples complicaciones que sufrió al nacer.
Mercedes nació a los 8 meses y 15 días después le hicieron su primera operación. Luego viajó a Colombia para ser operada de un corte transversal de la arteria pulmonar.
También luchó contra un tumor detrás de la retina y la tuberculosis, todos estas calamidades la dejaron respirando con “un pulmón y medio”.
Para Mercedes nada de eso es obstáculo para seguir siendo una joven alegre, sociable y muy femenina que le gusta divertirse junto a sus familiares y amigos.
SU HISTORIA
“Ella ha evolucionado, ya que por sus problemas de salud no participaba tan activamente en los entrenamientos de OEP debido a malformaciones congénitas de corazón y pulmón”, destacó su madre, quien dice que su hija, que además nació con síndrome de Down, es tratada igual que el resto de la familia
Wong Muñoz fue operada en varias ocasiones del corazón, ya que nació con una tetralogía de Fallot (anomalía en la estructura del corazón presenta al nacer. Este defecto cardiaco cambia el flujo normal de la sangre al corazón).
“La operaron de corazón abierto y le hicieron un trasplante cadavérico, ya que tenían que corregir fallos. Además, en la arteria pulmonar se necesitaba un corte transversal (no debía ni llorar, agitarse, reírse o hacer ejercicios pues se le salía la sangre por el corte y se ahogaba con su propia sangre)”, explicó Leiza.
“Ella siempre andaba sianótica, cuando la lleva a ejercicios de rehabilitación, se me ponía morada y no sabíamos la razón, hasta que descubrieron el corte transversal”, explicó la entrenadora de OEP.
Tras su paso por Colombia, Mercedes no ha vuelto a tener problemas de riesgo con su corazón y ha logrado desarrollarse, al punto que ha conseguido ser selección nacional de OEP.
“Soy madre de tres muchachas. Una de 28 y otra de 26, soy abuela. Lo último que yo pensé fue que Mercedes nos iba a dar a nosotros esta emoción”, confesó Leiza, mientras las lágrimas corrían por sus mejillas.
Mercedes además de la cardiopatía tenía un tumor detrás de la retina, no veía por un ojo. “Después que yo creía que ya habíamos superado todo, me salen con esto, ¡wao!”, suspiró Leiza.
Tras varios exámenes, los médicos se dieron cuenta de que la retina respondía y la operaron a los seis años. ¡Mercedes ve perfectamente tras la operación!
Cuatro años después se presenta un problema pulmonar. Nadie encontraba qué era lo que tenía hasta que le hicieron un examen y descubrieron que era tuberculosis. “¡Casi se me muere en esa vuelta. No lo podía creer!”
Tras el diagnóstico correcto, Mercedes pasó dos meses internada en el hospital y el tratamiento fue fuerte, ya que, según los médicos, tenía la enfermedad avanzada. “Ella era hueso y pellejo, estaba muy deteriorada”.
Diez años después no hay rastro de la tuberculosis, pero, ahora se descubrió que el cuerpo de la atleta funciona con un pulmón y medio. “No se sabe si es congénito o producto de todas las veces que la abrieron”, sostuvo la madre.
MERCEDES
La atleta es una joven amigable, no es tímida y le gusta dormir. “Es la campana que mantiene la alegría de la casa. Es noble y muy cariñosa”, según su madre.
“Ella desconoce totalmente lo que es la malicia. Ellos no distinguen entre lo bueno y lo malo”, agregó.
Además de asistir a los entrenamientos de OEP, también es estudiante del Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE) en el programa Transición a la vida adulta.
“La verdad, nunca esperamos que Mercedes fuera una atleta de OEP al nivel donde está, estamos muy orgullosos y sus médicos muy sorprendidos, ya que entramos aquí [OEP] por su salud, pero ella al ver a los demás niños quiere hacerlo igual, por eso siempre estoy pendiente que no se me ponga pálida durante los entrenamientos”, explicó Leiza.
FUTURO
Debido a su problema pulmonar del cual se desconoce su cura, Mercedes y su familia están probando diferentes opciones alternativas, ya que está reteniendo mucho flujo en uno de sus pulmones.
“Los bronquios están cerrados; no se sabe si es que el corazón le manda mucho líquido o es que el pulmón está teniendo algún tipo de filtración”, explicó.
A pesar de la incertidumbre y el cuidado que se debe tener con Mercedes, ella siempre está reída y disfrutando de la vida.
Ahora está a la espera de que se inicien las concentraciones de OEP de cara a los Juegos Latinoamericanos y quiere dar lo mejor de ella en casa porque para los Wong Muñoz no hay mayor obstáculo que el que se pone uno mismo.



