El colombiano Nairo Quintano conservó ayer con autoridad la casaca de líder en la penúltima etapa de la Tirreno-Adriático, que fue ganada por su compatriota Fernando Gaviria.
Gaviria, del equipo Quick Step, resistió la arremetida del campeón mundial Peter Sagan en un embalaje masivo al cierre de un tramo de 168 kilómetros entre Ascoli Piceno y Civitanova Marche y ganó por media rueda. Jasper Stuyven entró tercero.
“En la tercera etapa sufrí una rodada y no estaba bien de las piernas, pero hoy me siento mejor”, dijo Gaviria.
“La subida poco antes de la meta hizo que la etapa se pareciese a la Milán-San Remo. Tuve un lindo duelo con Peter Sagan, pero también debí luchar contra los demás”.
Faltando correrse una sola etapa, Quintana conserva 50 segundos de ventaja sobre Thibaut Pinot, quien subió al segundo lugar, y un minuto y seis segundos sobre Rohan Dennis, que está tercero.
La etapa final del martes es una contra reloj individual de 10 kilómetros en San Benedetto del Tronto.