El colombiano Fernando Gaviria (Quick-Step) ganó al sprint la quinta etapa del Giro de Italia ayer en Mesina, sumando así su segundo triunfo en esta edición de la carrera, tras haberse impuesto también en la tercera.
Bob Jungels, su compañero luxemburgués, conservó el maillot rosa de líder en la meta de la ciudad natal de Vincenzo Nibali, ganador del Giro 2016, que recibió una calurosa bienvenida.
Gaviria, vencedor el lunes en Cagliari, triunfo que le permitió llevar la maglia rosa un día, aventajó en la línea de meta al italiano Jakub Mareczko y al irlandés Sam Bennett tras 159 kilómetros de recorrido.
El alemán André Greipel fue cuarto en esta etapa, la última en Sicilia.
El corredor de 22 años firma su segundo triunfo en la prueba italiana, en la que debuta, confirmando su condición de nueva estrella de la velocidad mundial.
Con su victoria son 23 las etapas ganadas por colombianos en el Giro.
“¡Qué gran día!”, reaccionó el ciclista después de celebrar la victoria junto con sus familiares en la meta.
Como en su triunfo del lunes, Gaviria se aprovechó del trabajo de su compañero argentino Maximiliano Richeze, fenomenal en su labor de lanzador, para imponer su potencia en un sprint en el que el tren delantero lo habían manejado los ciclistas del Bora.
“Estoy muy feliz con las dos victorias, las piernas me respondieron como yo quería”, añadió el líder de la clasificación por puntos.
El líder de una general sin cambios, Jungels, se quejó de la peligrosidad del circuito final, donde los aficionados disfrutaron de la llegada de la 100ª edición de la carrera.
