El hueco que dejan los geniales Johan Cruyff y Muhamad Ali, fallecidos en 2016, será difícil de cubrir. La encarnación del fútbol total y el ícono del boxeo.
El mundo del golf, por su parte, viste de luto por Arnold Palmer, uno de los tres grandes, junto a Jack Nicklaus y Gary Player, que escribieron las páginas más hermosas de su disciplina.
La italiana María Teresa de Filippis, primera mujer en pilotar un F1, falleció a los 89 años, entre otros.
El exfutbolista Manuel Manolo Velázquez, que jugó para el Real Madrid de 1965 a 1977, falleció en Fuengirola (Andalucía, sur de España), a la edad de 72 años.
Bill Johnson, el primer estadounidense en ganar una medalla de oro olímpica en esquí alpino, falleció a los 55.
El ciclista francés Robert Sassone, campeón del mundo en pista en 2001 y miembro del equipo Cofidis entre 2000 y 2003, falleció a los 37 años. El exdelantero internacional y mito del Burnley Ray Pointer murió a los 79 años, anunció el club, actualmente en la Premier League.
Carlos The Big Difference Loyzaga, considerado el mejor jugador filipino de básquetbol de la historia y participante en dos ediciones de los Juegos Olímpicos, falleció en Manila (Filipinas) a los 85 años.
El defensa internacional búlgaro Trifon Ivanov, conocido como el Lobo, falleció a los 50 años tras sufrir un ataque al corazón. La atleta rumana Iolanda Balas, doble campeona olímpica en salto de altura, en 1960 y en 1964, falleció a los 79 años.
Johan Cruyff, uno de los mejores jugadores y entrenadores de la historia, falleció a los 68 años víctima de un cáncer de pulmón.
El joven ciclista belga Antoine Demoitié, falleció víctima de una caída y atropellado por una moto durante la clásica Gante-Wevelgem.
El estadounidense Aaron Pryor, excampeón mundial de los welterligeros de la Asociación Mundial de Boxeo y la Federación Internacional de Boxeo , falleció a los 60 años en Cincinnati.
El equipo de fútbol brasileño Chapecoense perdió a casi todos sus componentes en un accidente de avión sufrido en Colombia, cuando el club brasileño se dirigía a disputar su primera final de la Copa Sudamericana contra el Atlético Nacional de Medellín.
