Lejos de preocuparse por la falta de contundencia de sus delanteros, el técnico de Uruguay Óscar Washington Tabárez rescató la personalidad con que su equipo buscó el gol hasta el último minuto en la victoria 1-0 ayer sobre Egipto en la Copa Mundial.
“Los caminos del gol son infinitos”, dijo Tabárez, visiblemente satisfecho de que su equipo haya sumado tres unidades a pesar de la poca puntería de sus delanteros
Uruguay ganó con un gol agónico de cabeza de su defensor José María Giménez, definiendo tras el cobro de un tiro libre. Luis Suárez desaprovechó tres pelotas de gol, dos de ellas por grandes atajadas del arquero Mohamed Elshenawy, que también tapó dos buenos remates de media distancia de Edinson Cavani.
Tabárez se expresó “satisfecho con la actitud que tiene el equipo y con cómo buscó el gol todo el partido”. Agregó que el tanto de Giménez fue producto del trabajo. “Egipto trabaja muy bien en las pelotas quietas, tiene un número seis muy alto que despejó muchas pelotas. Pero trabajamos mucho a dónde debían ir los centros”, manifestó el estratega.
“Incluso si mostramos la foto del gol de (Diego) Godín a Italia (en Brasil 2014) y la comparamos con el gol de hoy, son muy parecidos; (los uruguayos) saltan más que cualquier rival, eso es capacidad y entrenamiento”. “Sabía que el Pato (Carlos Sánchez) la tiraba allí. Fuimos muchos a la pelota y me tocó meterla la mí”, expresó Giménez, zaguero del Atlético de Madrid.
Tabárez no mostró demasiada preocupación por las pifias de Suárez.
