El británico Lewis Hamilton, vigente campeón del mundo, y el alemán Sebastian Vettel buscarán una quinta corona con la que igualar a uno de los mitos de la Fórmula Uno, el argentino Juan Manuel Fangio, en una disciplina que sigue tratando de recuperar la espectacularidad y la igualdad de antaño.
A escasos días del comienzo del campeonato de 2018, el domingo en Melbourne, con el Gran Premio de Australia, el panorama deportivo no parece a priori haber cambiado mucho respecto a hace un año, y tanto Hamilton como Vettel aparecen como los dos grandes favoritos al título, con sus equipos, Mercedes y Ferrari, disputándose el Mundial de constructores.
Campaña
La temporada 2017 supuso el regreso de Ferrari al máximo nivel, ocho y nueve años después, respectivamente, de sus últimos títulos de constructores y pilotos.
Sin embargo, la Scuderia pecó de fiabilidad en el tramo final de la temporada, lo que hipotecó las chances de título para Vettel, que dejó así vía libre para un nuevo título de Hamilton, sin poder desbancar tampoco a Mercedes del trono de marcas.
Este año se anuncia como el de la revancha de este duelo épico entre dos de los mejores pilotos de la historia, con el añadido de que si uno de los dos se lleva la corona, igualará al mítico Fangio y quedará a solo dos mundiales de igualar la marca legendaria del alemán Michael Schumacher.
Queda por ver si sus respectivos compañeros, los finlandeses Valtteri Bottas (Mercedes) y Kimi Räikkönen (Ferrari), son capaces de competir con sus líderes, mientras que los Red Bull podrían ejercer de árbitros en este duelo.

La fuerza
Las carreras se van a disputar a velocidades aún mayores que las del año pasado, cuando unos monoplazas más anchos, más bajos y con mejor rendimiento permitieron batir los récords de vuelta rápida en carrera en 10 circuitos.
Pirelli, que suministra los neumáticos de toda la parrilla, ha creado un compuesto aún más blando y, por lo tanto, más rápido: el hiperblando.
Autos
En cuanto a los autos, los espectadores deberán acostumbrarse al halo, el sistema de protección frontal del habitáculo del piloto, que la Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha obligado a instalar.
Este dispositivo, que debe proteger la cabeza de los pilotos en caso de choque con un objeto propulsado en el aire, no se ha ganado la unanimidad, ni del paddock ni de los aficionados, por el aspecto poco estético de esta estructura de titanio.
Otra evolución visible en los autos será que la Fórmula Uno perderá una gran parte de los apéndices aerodinámicos (alerones de tiburón, T-wing...) que se instalaban en la parte trasera de los monoplazas y que han sido prohibidos.

Reglas
Aunque el cambio reglamentario más importante es invisible: las escuderías estarán limitadas a tres motores por monoplaza y año, por los cuatro de la temporada pasada, por lo que la fiabilidad de los propulsores será crucial, de lo contrario, las penalizaciones jugarán un papel trascendental.
En 2018, se pondrá en marcha un servicio de televisión a la demanda y los horarios de las carreras se han modificado para permitir a los difusores dar valor a la formación de la parrilla de salida y a los minutos previos al semáforo verde, con la tensión in crescendo entre los diferentes protagonistas, acompañados siempre por invitados de marca.
