Lewis Hamilton debería sentirse como en casa cuando la Fórmula Uno llega a Gran Bretaña.
Pero ese no es el caso este año. El fin de semana del Gran Premio Británico de la F1 comenzó el jueves con un Hamilton molesto por tener que responder una pregunta tras otra sobre un desplante a sus fanáticos locales.
En un esfuerzo por aumentar la audiencia de la F1, los nuevos dueños de la serie organizaron un evento en Trafalgar Square en Londres para exhibir los vehículos y sus pilotos el miércoles por la noche.
De los 20 pilotos que estarán en la carrera, solo uno no llegó a la actividad. Hamilton prefirió irse a Grecia para dos días de vacaciones, luego de terminar cuarto en el GP de Austria el domingo. El nombre de Hamilton fue abucheado cuando el jefe de Mercedes, Toto Wolff, intentó explicar el motivo de su ausencia.
