El británico Lewis Hamilton (Mercedes), que salió desde la pole position, ganó la carrera del Gran Premio de Hungría ayer, domingo, en el circuito de Hungaroring, y elevó a 24 puntos su ventaja sobre el alemán Sebastian Vettel (Ferrari) en la general del Mundial.
Vettel y su compañero de equipo finlandés Kimi Raikkonen fueron segundo y tercero en esta duodécima cita de la temporada, la última antes del tradicional parón de mitad de curso.
“Salir con estos puntos es como una bonificación para nosotros”, admitió Hamilton, cuatro veces campeón mundial, en alusión a que las características de este circuito son más favorable a los Ferrari que a los Mercedes. En los ensayos libres, Red Bull y Ferrari se habían mostrado superiores, pero a la hora de la verdad Hamilton ha sabido responder, consiguiendo su 67ª victoria, en una carrera marcada por un fuerte calor (35 grados centígrados en el aire, 50 en la pista). “La lluvia ha sido muy importante, ya que Ferrari se mostró más rápido [que Mercedes] en las últimas carreras. Seguramente no habríamos podido estar en primera línea sin eso”, admitió Hamilton, que lleva cinco victorias esta temporada, por cuatro de Vettel.
El inglés recuerda seguramente que hace un año, en este mismo punto de la temporada, tenía 14 puntos de retraso respecto a Vettel en la clasificación de pilotos, antes de poder remontar esa desventaja y proclamarse luego campeón.
“Estoy convencido de que podremos remontar en la segunda mitad del año”, le respondió sin embargo ahora el alemán. “El año pasado perdimos el campeonato porque nuestro coche no era el más rápido y nos faltó fiabilidad”, estimó.
La Fórmula 1 volverá a finales de agosto con el Gran Premio de Bélgica.
