James Harden tenía los ojos rojos y con picazón mucho después del pitazo final.
El base apenas podía ver en la cancha, así que no llegó a leer el marcador al final del partido.
El reinante Jugador Más Valioso de la NBA espera mejorar con unos días de descanso, antes de que la serie semifinal de la Conferencia Occidental entre los Rockets y Golden State se reanude el sábado en Houston.
Sus Rockets quedaron abajo 2-0 tras perder 115-109 el martes en el segundo partido. Harden anotó 29 puntos, encestando 9 de 19 disparos, con 7 rebotes, y 6 pérdidas de balón.
Se lastimó los ojos cuando faltaban 6:39 minutos para terminar el primer cuarto. “Apenas puedo ver. Solo trataba de jugar y hacer lo que podía para ayudar a mis compañeros”, dijo Harden.
“Veo bien borroso ahora. Espero que mejore con los días”, agregó.
