Al parecer, y aunque vista el uniforme de otra provincia, el estadio Omar Torrijos, en Santiago, sigue siendo el amuleto de la buena suerte para el pelotero veragüense Freddy Herrera.
Y es que la noche del pasado sábado 8 de marzo, este coliseo volvió a ser parte de la historia al ser testigo del imparable número 700 de esta figura del béisbol nacional.
Y es que Freddy Herrera, en este mismo escenario y jugando para su natal Veraguas, había conectado su imparable 500 de por vida un 18 de marzo de 2009 ante los envíos de Luis Machuca (Bocas del Toro) y tres temporadas más tarde, un 7 de marzo de 2012, su hit 600 cuando los indios enfrentaban a Herrera y teniendo al frente a Manuel Campos.
El espigado pelotero llegó a la capital veragüense la noche del 8 de marzo de 2014 luciendo la vestimenta de la novena de Chiriquí y con 698 inatrapables en su agenda y en la alineación era el tercero y designado.
En la parte superior del tercer inning Freddy Herrera sonó el 699, un doble a la patrulla izquierda y celebró en grande su 700 con un cuadrangular por el jardín izquierdo ante los envíos del derecho veragüense Ramón Rodríguez, aunque esa noche su equipo de Chiriquí perdió 4 carreras por 5.
Según los registros el récord de imparables conectados en la pelota panameña lo posee el chiricano Rodolfo Aparicio, que jugó entre 1998 y 2010, acumulando 828 hits.
En el segundo lugar aparece otro chiricano, Virgilio Kaa, con 726.
Freddy Herrera, quien debutó en la categoría mayor en 1992, no piensa aún en el retiro y, sin contar con la jornada de anoche, estaba a 26 inatrapables de Virgilio Kaa.
“Yo sólo pienso en aportar a mi equipo cada vez que tengo la oportunidad; como bateador designado me siento más descansado. Aspiro a jugar unas dos o tres campañas más, porque me siento en condiciones”, afirmó.