La Juventus se clasificó ayer para la final de la Copa de Italia pese a perder por 3-2 en el estadio del Nápoles, en un duelo marcado por el doblete del argentino Gonzalo Higuaín, que castigó de esta forma a una afición que hasta hace poco le veneraba.
El Pipita apagó con sus dos tantos cualquier esperanza de los locales, que no pudieron levantar el complicado resultado que cosecharon en la ida (3-1 para la Vecchia Signora).
Líder de la Serie A, la Juventus se encontrará en la final con el Lazio, que el martes eliminó a su gran rival, la Roma (triunfo 2-0 en la ida, derrota 3-2 en la vuelta). Fue el segundo partido que, en apenas tres días, tuvo que disputar Higuaín en San Paolo, tras el duelo de liga que ambos equipos protagonizaron el fin de semana pasado (1-1).
Si bien en ese encuentro el atacante argentino pasó de puntillas y el Nápoles avasalló a la Juventus de principio a fin, este ha sido diferente y el '9' blanquinegro decidió cobrarle muy caro sus pitos a los napolitanos con dos tantos (32 y 59).
