El portero Gianluigi Donnarumma se convirtió en poco tiempo en un villano en el Milan. Después de una interminable saga por su posible transferencia que parecía zanjada cuando firmó un contrato hasta 2021 antes de esta temporada, las conjeturas sobre el futuro del portero volvieron a avivarse y los hinchas del equipo rossonero se hartaron.
Aunque el nuevo contrato le paga 7 millones de dólares anuales e incluye el fichaje de su hermano mayor como tercer portero del Milan, Donnarumma y su agente Mino Raiola presuntamente intentan anular el contrato porque argumentan que el guardameta sintió presión para firmarlo. Antes del partido del miércoles contra Hellas Verona por la Copa Italia, los hinchas desplegaron una enorme pancarta con el mensaje: “¿Abuso moral, 6 millones al año y el fichaje de un hermano parásito? Ahora vete, se agotó nuestra paciencia”.
Los hinchas abuchearon cuando se leyó el nombre de Donnarumma, y además se escucharon gritos e insultos durante los calentamientos. El jugador de 18 años estalló en llanto, y tuvo que ser consolado por su compañero Bonucci antes del partido.
Donnarumma, hasta la temporada pasada, era uno de los jugadores más populares del equipo.
