La Juventus de Turín sólo necesita un punto hoy, domingo, para revalidar el título de liga italiano, pero nadie podía imaginar hace unas semanas que el equipo blanquinegro tendría que jugarse el scudetto en la última jornada y envuelto en el mayor escándalo de corrupción de su historia.
Suceda lo que suceda hoy, el scudetto será el más triste, quizá, en toda la historia del calcio y la Juve tendrá poco que celebrar, pues es el punto central de la investigación por fraude deportivo que está asolando el fútbol italiano.
El escándalo surgió hace pocos días con la publicación de las conversaciones telefónicas intervenidas al director general de la Juve, Luciano Moggi, en las que supuestamente acordaba las designaciones arbitrales con responsables federativos para beneficiar a su equipo. Si las acusaciones acaban demostrándose, el club turinés podría perder el título y bajar a la Serie B.
Después de una temporada brillante en la que incluso llegó a tener 12 puntos de ventaja, el equipo dirigido por Fabio Capello se juega el campeonato en el último encuentro y necesita un punto contra la Reggina para sumar su vigesmonoveno scudetto.
Nada parece decidido, pues la polémica podría influir en el equipo, que llega bastante cansado y desanimado a su cita con la Reggina. Sin embargo, todo parece estar del lado juventino: el encuentro se jugará en el campo neutral de Bari por la suspensión del estadio de Reggio Calabria y el rival no se juega nada, pues ya consiguió el objetivo de permanecer en Serie A.
Capello cuenta con su equipo al completo, excepto el sancionado Patrick Viera, en cuyo lugar jugará Giuliano Giannichedda. Mientras, en ataque es posible que el entrenador quiera cerrar la temporada con su pareja titular: David Trezeguet y Zlatan Ibrahimovic.
El Milan sueña todavía con un último traspiés de la Juventus que le permita en el último sprint hacerse con el título. Sin embargo, el equipo "rossonero" tiene que enfrentarse con el peor adversario posible: la Roma, que con una victoria podría conseguir la ansiada cuarta plaza, en el caso de que caiga o empate la Fiorentina.
El técnico milanista, Carlo Ancelotti, tiene a disposición a casi toda su plantilla, aunque le falta uno de sus hombres más importantes: el ucraniano Andrei Shevchenko, lesionado. Será sustituido por Alberto Gilardino, que formará la pareja de ataque con Filippo Inzaghi.
"Será durísimo ganar este campeonato. Nosotros sólo podemos apuntar a terminar bien este campeonato ante nuestros aficionados. Ganar en San Siro y esperar a que se produzca la victoria de la Reggina, pero todos sabemos que es muy difícil que esto ocurra", comentó Inzaghi.
Por su parte, el técnico romanista, Luciano Spaletti, confía en la recuperación de Daniele de Rossi, que tuvo fiebre estos últimos días y podría presentar a Francesco Totti.

