En broma pero con un rostro triste, Dak Prescott trató de limitar la duración de su segundo encuentro con la prensa desde que experimentó por primera vez el dolor de una eliminación en los playoffs de la NFL.
Prescott y el otro novato sensación de Dallas, el corredor Ezekiel Elliott, pueden ahora entender lo que han vivido por años los veteranos Tony Romo y Jason Witten, quienes han tratado infructuosamente de cortar una sequía de 21 años sin llegar al Super Bowl en una franquicia que ostenta cinco títulos en su historia. Ahora, dependerá de los jóvenes astros que eso ocurra. El futuro parece promisorio, pese a la derrota que sufrió Dallas el domingo, por 34-31 ante el visitante Green Bay, con un gol de campo en el último segundo.
Los Cowboys padecieron la misma situación que se presentó en 2007, cuando fueron primeros de la Conferencia Nacional con una foja de 13-3 y desaprovecharon la semana de descanso y la ventaja de locales.
En aquel entonces cayeron ante los Giants de Nueva York. El revés ante los Packers fue el quinto seguido de Dallas en la ronda divisional. La racha comenzó en 1996, una temporada después de que los Cowboys ganaron el Super Bowl por última vez.