El exseleccionador de México Hugo Sánchez afirmó ayer que el dopaje positivo por clembuterol que dieron cinco seleccionados durante la Copa Oro no fue accidente y culpó a la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) por hacer las pruebas a destiempo.
“Se ha exhibido y señalado a cinco jugadores. Dicen los federativos que consumieron un alimento contaminado en el Centro de Alto Rendimiento (CAR). Es como ir a comer a la casa del vecino y que la comida está contaminada. El responsable es el dueño de la casa, ¿no? En este caso, son aquellos que dirigen el CAR, si es que la comida fue consumida ahí”, dijo Sánchez.
“A quienes se les debe sancionar es a Justino Compeán (presidente de la FMF) y a Decio de María (secretario general); ellos debieron manejar este asunto de manera inteligente, sin exhibir a los jugadores porque fue la Femexfut la que por iniciativa propia hizo estas pruebas a destiempo”, añadió.
En su columna titulada “El enemigo está en casa”, que publicó ayer el diario mexicano El Universal, Sánchez añadió que si “realmente fue la comida, los jugadores no son responsables.
Si ellos, irresponsablemente, hubieran tomado una pastilla, o inyectado algo que contuviera clembuterol, entonces sí serían los culpables”, concluyó uno de los más grandes futbolistas en la historia de México.

