Un autogol de Birkir Saevarsson en los últimos compases del partido le negó a Islandia la que hubiera sido su primera victoria en una Eurocopa y acabó conformándose ayer con un empate 1-1 contra Hungría.
Frente a la feroz embestida húngara, Saevarsson empujó el balón al fondo de su arco tras un centro de Nemanja Nikolic a los 88 minutos.
Acto seguido al autogol, retumbaron varios petardos y se lanzaron bengalas desde el sector del Stade Velodrome de Marsella ocupado por la afición húngara.
Gylfi Sigurdsson abrió el marcador para Islandia al convertir un penal a los 40. El diez islandés ejecutó la pena máxima con un disparo rasante y potente a la derecha del arquero húngaro Gabor Kiraly luego que el árbitro pitó que el zaguero Tamas Kadar le cometió una falta a Aron Gunnarsson.
El empate dejó a Hungría con cuatro puntos y al mando del Grupo F.
