Para cualquier otro equipo, una racha histórica de 22 victorias consecutivas, una campaña de 102 triunfos, un segundo título divisional en fila y un viaje a los playoffs sería causa de celebración.
No es el caso para los Indios de Cleveland, que siguen insatisfechos y determinados tras colapsos sucesivos en las postemporadas.
“Vamos a con todo”, dijo el torpedero Francisco Lindor. “Queremos ganar. No vamos a amilanarnos”.
Los Indios, que arrancan la temporada en la noche como visitantes a los Marineros de Seattle, se han pasado dos postemporadas lamentando lo que pudo ser.
Ilusionados
Un año después de desperdiciar una ventaja de 3-1 y perder la Serie Mundial en siete partidos, dejaron escapar una ventaja de 2-0 en octubre ante los Yankees de Nueva York y quedaron eliminados de nuevo, acabando con las esperanzas de Cleveland de lograr un campeonato por primera vez desde 1948.
Quizás este será el año en el que acaban con la sequía de títulos más larga en las Grandes Ligas.
Con el astro Corey Kluber, ganador del Cy Young, encabezando quizás la rotación más profunda en las mayores, y Lindor, uno de los mejores talentos del béisbol, los Indios sin dudas son contendientes fuertes en 2018.
Existen interrogantes sobre la salud del jardinero izquierdo Michael Bradley, si el bullpen puede sobrevivir dos pérdidas significativas y reemplazar la producción ofensiva de Carlos Santana y Jay Bruce, pero Cleveland parece no tener rival en la División Central y está listo para retar a los Astros y los Yankees por la supremacía de la Liga Americana.
Pocos movimientos
Cleveland tuvo un invierno relativamente tranquilo en el mercado, optando por depender de su eje de jugadores talentosos en lugar de gastar excesivamente en agentes libres.
