España e Inglaterra cierran hoy, sábado, en Calcuta el Mundial Sub-17 de fútbol celebrado en India, con la primera final entre dos combinados europeos que todavía no han logrado el título en esta categoría.
España llega a la cita con el objetivo de sumar a las vitrinas de su federación el único gran título mundial que le falta, que se le ha resistido hasta en tres finales. La primera vez se le escapó ante Ghana en 1991 (1-0), su segundo verdugo fue Brasil en 2003 (1-0), y la última selección que le privó de la gloria fue Nigeria (0-0) en 2007, tras una tanda de penales.
Ochos años después de su última participación en un Mundial Sub-17, donde en 2009 ocupó el tercer puesto, y luego de tres campeonatos ausente, España llega al último encuentro que se celebra en India con un bagaje de cinco victorias y una derrota. Inglaterra, por su parte, se presenta con cinco victorias y un empate.
Los chicos de Santi Denia iniciaron su andadura en este Mundial Sub-17 con mal pie, cayendo ante Brasil en su estreno (2-1), pero sellando su pase a la siguiente fase como segundo clasificado del Grupo D, tras ganar a Níger (4-0) y Corea del Norte (2-0). En octavos de final derrotaron a Francia (2-1) en el último minuto, para después vencer con mayor autoridad a Irán (3-1) en cuartos y Mali (3-1) en semifinales.
En el caso de los pupilos de Steve Cooper, su camino arrancó con una fase de grupos impoluta, venciendo a Chile (4-0), México (3-2) e Irak (4-0). En octavos sufrieron más de la cuenta ante Japón (0-0), al que derrotaron en penales, pero después recuperaron las buenas sensaciones para dejar atrás a Estados Unidos (4-1) en cuartos y a Brasil (3-1) en semifinales.
