Para Jeremy Jurado, agitarse en el deporte paralímpico no ha sido fácil; tampoco su vida como estudiante universitario.
Confesó estar decepcionado de las autoridades deportivas; sin embargo, no pretende claudicar en sus deseos de lograr clasificar para competir en los próximos Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.
“Deportivamente, estamos por el suelo por el poco apoyo que nos dan”, comentó Jurado, que de paso advirtió de que es como “una puñalada por la espalda para varios de nosotros”.
“No tenemos cómo cubrir nuestros gastos que conllevan ser atleta de alto rendimiento. Pareciera que pecamos por el hecho de haber decidido ser deportistas, pese a nuestras limitaciones”, detalló.
¿Cuántas personas se atreverían a practicar cualquier deporte con miras a desarrollarse y cuántos más para lograr representar al país como atleta?, se preguntó Jurado. “Casi nadie se atreve, se los aseguro”.
“Siento que el deporte en general esta huérfano de todo apoyo y que a los atletas paralímpicos nos exigen más para poder apoyarnos de manera sostenible”, se desahogó.
“He podido dialogar con atletas de otros países, como de Chile y Colombia, quienes me aseguraron que ellos no tienen que gastar nada para estar entrenando o compitiendo”.
“Esta situación de abandono me obliga a meditar si continuar siendo esclavo deportivo o ser estudiante universitario para concluir una carrera y ser un profesional, dejando a un lado la actividad deportiva”, afirmó el nadador, en su camino hacia los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.
Jeremy Jurado, atleta paralímpico.
Confesó que la Universidad Autónoma de Chiriquí le está sufragando parte del transporte y “algunas cosas más”, lo que quita unos gramos al peso que significa ser atleta paralímpico.
Por el momento, Jurado está enfocado en prepararse para los Juegos Parapanamericanos que se desarrollarán entre el 23 de agosto y el 1 de septiembre de 2019 en Lima, Perú.
“Es una gran responsabilidad y presión mental, ya que es el último paso para poder competir en los Paralímpicos, y para eso tenemos que ganarnos a las verdaderas estrellas élite que son los estadounidenses”, señaló Jurado, que compite en los estilos de la natación pecho, mariposa y espalda, en la piscina del Colegio Angloamericano.
El estudiante de inglés sufre desde niño de mielitis transversa, un trastorno neurológico causado por una inflamación de un segmento de la médula espinal.

Jurado explicó que ha tramitado una beca, pero que depende del resultado de Lima para que se le apruebe. Mientras esto llega, el representante del club Marlins entrena a marcha forzada.
“Para nada me motiva la fama deportiva, salir en un programa o en la plana de un diario, lo que me motiva es poder conocer gente valiente que se atreve a estar en un deporte pese a las limitaciones de apoyo”, detalló.
“Con tantos escándalos que se dan, y afuera del país nos los señalan, creo que los atletas ponemos nuestro granito de arena para dar a conocer cosas positivas, podemos ser potencia deportiva mundial enfrentando a los que sí lo son, como Estados Unidos, Brasil y otros”, añadió.
“Pero cómo puedo hacerlo si no nos apoyan, no nos ven como atletas, será porque como yo me movilizo en mi silla, será”, se cuestionó. “No pido dinero, ojo, no lo pido, lo que necesito es cubrir la mensualidad del uso de la piscina, de mi club de natación”, agregó.
“Se imaginan que Panamá, sin recursos, esté arriba, fogueándose con ellos, dejando en alto el nombre del país, pero las autoridades no saben o no desean entender que los atletas somos ejemplos positivos a imitar”.
