El atletismo panameño vivió ayer, viernes, otra jornada de lujo en los XV Juegos Deportivos Panamericanos, que se celebran en Río de Janeiro, Brasil.
Esta vez el protagonista fue Bayano Kamani, quien se alzó con la medalla de plata en la final de 400 metros vallas, en una carrera accidentada en la que el reinado del dominicano Félix Sánchez quedó truncado tras tropezar con el último obstáculo y quedar fuera del podio de premiación.
Kamani corrió la prueba en 48 segundos y 70 centésimas, para darle a Panamá su segunda medalla en esta justa, después de la de oro conquistada el martes por Irving Saladino en el salto de longitud.
El atleta de 27 años, nacido en Texas, Estados Unidos, pero de padre panameño (Fernando Kamani) había clasificado para la final con el séptimo mejor tiempo de la semifinal (49.70), por lo que no se le concedía grandes opciones de ser uno de los ocupantes del podio en la carrera que fue ganada por el canadiense Adam Charles Kundel (48.24), mientras que el tercer lugar fue para el estadounidense Laron Bennett (49.07).
ESTABA EN DUDA
A menos de una semana para la inauguración de los Juegos que comenzaron el pasado 13 de julio, la participación de Kamani era incierta, ya que prácticamente no se tenía mayores detalles de su actuación esta temporada y de hecho su inscripción se dio después del plazo oficial.
Sin embargo ayer volvió por sus buenos fueros, tal como lo hizo el año pasado en Cartagena, Colombia, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, donde ganó la presa de oro y en esta oportunidad se quedó con la plata panamericana.
SEGUNDA MEDALLA DE PLATA
Para el atletismo panameño representa su octava presea en la historia de los Juegos Panamericanos y la segunda de plata. La otra de este metal la obtuvo en 1959 en los terceros juegos realizados en Chicago, EU, el relevo 4x100 femenino conformado por Carlota Gooden, Loraine Dunn, Jean Holmes y Marcela Daniels.
DEDICADO A PANAMÁ
"La carrera fue para mí, la medalla es para Panamá", manifestó Kamani después de la prueba en un castellano muy dificultoso, ya que apenas lo habla, pero con un tono de voz que denotaba su orgullo por el istmo, según relata un despacho de la agencia AP.
"Siento un orgullo muy grande por darle esta medalla a Panamá", repitió una y otra vez Kamani, después en inglés y sonriéndole a todo el mundo.
"La carrera fue bien complicada", le respondió a una periodista brasileña que le preguntó en portugués y que un colega tradujo al inglés, cuando Kamani hacía señas de no entender nada.

