Ken Alfredo Loo Cuervo se bate con los grandes en la pista. En el ambiente hay olor a gasolina, los motores estremecen los tímpanos y los autos a escala están listos para partir.
Uno de los operadores es Ken Alfredo, un joven de 12 años de edad que sostiene en sus manos el radiocontrol con el que guía su bólido, que en ocasiones puede alcanzar hasta los 100 kilómetros por hora.
El estudiante de séptimo grado de Oxford School solo tiene un año de experiencia en lo que él denomina su pasatiempo preferido, el mismo que lo llevó a dejar atrás deportes tradicionales como el triatlón y el hapkido. “Es más divertido y tiene más adrenalina”, destaca.
Su carrera, que arrancó producto de un pique con un amigo, ha ido en ascenso y pese a su poco tiempo de práctica, ya se ha destacado en competencias internacionales y nacionales.
En la última carrera celebrada el fin de semana en la pista que queda ubicada detrás de la Arena Roberto Durán en Juan Díaz, terminó en el quinto lugar en su categoría 1/8 GT, debido a desperfectos mecánicos. El año pasado en esta misma prueba fue el subcampeón.
En 2016, en la 5ta Copa Mitad del Mundo, que se desarrolló en Ecuador, llegó hasta semifinales, sin embargo, en noviembre de ese mismo año se llevó los honores en una prueba en San José, Costa Rica. “Fue una gran experiencia”, recuerda.
Sus rivales casi siempre son pilotos que le doblan o triplican la edad, pero esto no amilana al as de las pistas panameñas.
Ken Alfredo, que desea ser ingeniero computacional, repasa a diario lo aprendido, incluso antes de arrancar siempre recorre a pie la pista para conocer el trazado y acondicionar su bólido.
Los autos que corren en la pista son vistosos, rápidos y pasan por una revisión mecánica para ponerlos a tono, igual que en una carrera de autos tradicionales.
También tienen sus pits, en donde hay mecánicos, ayudantes y pilotos que comparten sus experiencias para hacerlos volar literalmente en la pista. El valor de cada auto es relativo y va de acuerdo con el presupuesto de cada corredor.
El auto de chasis verde, rojo y blanco de Ken Alfredo cuesta cerca de los mil 200 dólares y tiene que correr bajo las normas que tiene la Apacar (Asociación Panameña de Carros a Control Remoto).
Estos autos vienen desarmados, en un kit como le llaman, luego los acondicionan de acuerdo a la categoría. Así, un buen motor puede llegar a costar hasta 400 dólares y un control remoto 300 más.
La carrocería es de plástico, pero por dentro está conformado por un tanque de gasolina con capacidad de 75 cc, que dura aproximadamente cinco minutos, así que se debe repostar cuantas veces sea necesario en las carreras, casi todas pactadas a 40 minutos.
Los autos son pequeños, en una escala de 1/10, que significa que si lo haces 10 veces más grande, estaría llegando a medir lo que un auto normal. También existen las categorías de 1/8 y 1/5. Antes de ir a la pista los autos de ben pasan por revisión, debido a que son muy estrictos en las especificaciones. Confirman tamaño y peso en cada una de las categorías.





