Funcionarios de Pandeportes, de la Contraloría General de la República y de la empresa constructora del nuevo estadio Kenny Serracín de David, realizaron ayer una inspección tras las lluvias que provocaron inundaciones en el coloso chiricano, valorado en 17.6 millones de dólares.
El pasado 10 de abril el contralor Federico Humbert le pidió, mediante una nota, al director de Pandeportes, Mario Augusto Pérez, que hiciera evaluaciones, examen técnico y de construcción a fin de determinar las causas de las inundaciones ocurridas en el estadio.
En el recorrido se observaron las condiciones de los dugout de los peloteros y el sistema de extracción de agua de ellos, ya que pudiera ser una de las causas del problema, que provocó que se anegarán el pasado martes.

También se evaluaron las butacas, los dormitorios, paredes, cubículos y áreas subterráneas del estadio chiricano. Se inspeccionaron las partes altas donde anteriormente se había filtrado agua de manera marcada y otras zonas de las graderías.
Tras el recorrido no hubo grandes señalamientos, tanto de los funcionarios de Pandeportes como los de Contraloría. Señalaron que no estaban autorizados para dar declaraciones.
La arquitecta Marialina Pérez, por parte de Pandeportes, dijo que no se daría a conocer, en este momento, lo que se observó durante las evaluaciones. “No vamos a prometer nada, porque el que promete no cumple”, señaló.
Adicionó que “se realizarán las mejores pertinentes, la empresa se ha comprometido, todo en la vida tiene solución y eso es lo que estamos haciendo, después daremos detalles”.
Por su parte, Julio Aldrete, de la empresa Administradora de Proyectos de Construcción, S.A., afirmó que los daños o deficiencias que se encuentren serán reparados.

Señaló que “muchas personas desconocen realmente lo que pasó aquí, con el agua en los dugout”. Agregó que la falta de mantenimiento en las bombas podría ser una de las causas, también que “el flujo del agua pudo ser demasiado para ellas”.
Aldrete reveló que “las filtraciones de agua serán tratadas, al igual que otros tipos de áreas que tienen defectos, lo del mantenimiento, reitero, no nos corresponde”.
Sobre las butacas, anunció que las defectuosas serán eliminadas y reemplazadas.
Dijo estar sorprendido por lo que ocurrió, “ya que en esta provincia durante octubre y noviembre llovió de manera constante y no colapsaron los sistemas”.
Ayer, durante las inspecciones, una cuadrilla de hombres encabezada por Rigoberto Morales quitó la gigantesca carpa de protección del cuadro interior y puso a tono el campo.
“En un par de horas se podría jugar, el campo está en perfectas condiciones”, aseveró Morales.
