Kevin De Bruyne está dispuesto a asumir un papel más importante en el medio campo de Bélgica, tras las críticas de que no ha replicado en la selección el impresionante desempeño que tuvo con el Manchester City, campeón de la Liga Premier.
“No lo hice antes porque era joven y no tenía el perfil que tengo ahora”, dijo a RTBF TV De Bruyne, quien cumplirá 28 años el próximo jueves, el mismo día que Bélgica enfrentará a Inglaterra en su último partido del Grupo G.
“A partir de ahora tengo que asumir mi responsabilidad”, aseguró, y agregó que el papel como jefe detrás del trío ofensivo belga de Romelu Lukaku, Dries Mertens y Eden Hazard llegó “instintivamente”, y no por pedido del entrenador Roberto Martínez.
De Bruyne no convenció en la victoria 3-0 ante el debutante Panamá el lunes, en la que los reclamos a la “generación de oro” de Bélgica aumentaban a ritmo vertiginoso cuando un golazo de Mertens acabó con la ansiedad después del descanso.
Sin embargo, su papel para direccionar las opciones de ataque de Bélgica sugiere que está encontrando la forma de llevar a la escena internacional el desempeño con su club y de coordinarse con el capitán Eden Hazard, quien también cumple una función creativa similar en el Chelsea.
Bélgica busca acercarse a la clasificación con una victoria ante Túnez en Moscú el sábado, dijo De Bruyne, para que el choque con Inglaterra, que enfrentará a Panamá tras ganarle a los norteafricanos, sea más relajado.
El hecho de encontrarse con compañeros de equipo y rivales de la Liga Premier convertirá el encuentro con los ingleses en un juego difícil. “Nunca es amistoso”, subrayó.