Hace meses, cuando comenzó la campaña de la NBA, los Warriors de Golden State dedicaron toda su energía en incorporar a Kevin Durant.
Stephen Curry y Klay Thompson se las arreglaron para compartir la ofensiva con otro astro, y Draymond Green se ajustó a tener menos disparos y recibió con beneplácito a otro defensor que podía defender la pintura y aportar tapones.
Cuando Durant regrese el sábado por la noche a la cancha tras una lesión en la rodilla izquierda que le obligó a perderse más de un mes, se reintegrará a unos Warriors que parecen encaminados a llegar lejos en los playoffs.
Golden State ha dicho que no aceptará otra cosa que no sea un segundo campeonato, tras perderse por poco el del año pasado.
Durant recibió luz verde de los médicos el jueves para reanudar prácticas plenas a partir del viernes. Tentativamente tiene programado jugar contra Nueva Orleáns.
¿Algún obstáculo para reincorporar a Durant al grupo? “No”, dijo Green.
Necesitamos que venga y sea quien es. Y eso es lo que va a hacer. Sería tonto que alguien, especialmente nosotros, pensase que somos un equipo mejor sin él. No hay dudas de que no podemos esperar por su regreso”.
Colíder anotador de Golden State con Curry, con 23.5 puntos por partido y además de encabezar al equipo en rebotes, Durant se lesionó el 28 de febrero en Washington cuando Marcin Gortat empujó a Zaza Pachulia y el pívot de los Warriors cayó sobre Durant, que se ha perdido 19 partidos desde entonces con un esguince.
“Él ha estado conectado, pendiente en cada partido de lo que estamos hablando, así que, mentalmente, todos estamos en sintonía. Yo no diría que tiene que empezar de cero”, dijo Curry.
