El alemán Marcel Kittel ilustró a la perfección la forma en que el ciclismo ha resurgido en su país y ganó la segunda etapa del Tour de Francia, en la que el colombiano Nairo Quintana llegó en el 43er puesto.
Kittel consiguió su décima victoria de por vida en una etapa del Tour, al sacar la mejor parte en un embalaje colectivo al final, sobre las calles de Lieja, Bélgica, tras un recorrido que comenzó en Dueseldorf.
La largada en esa ciudad de Alemania y la victoria de Kittel pusieron de relieve la situación actual del ciclismo en dicho país. Se trata de un contraste respecto de un oscuro pasado. Numerosos espectadores salieron a las calles de Duesseldorf. Entre ellos estaba Jan Ullrich, otrora una estrella y ahora excluido del ciclismo como uno de varios alemanes involucrados en dopaje en años anteriores.
“Estoy realmente orgulloso por ver que este deporte es ahora aceptado de nuevo en mi país”, expresó Kittel.
Sin ningún compañero cerca en el último medio kilómetro de un recorrido casi totalmente plano, Kittel se mantuvo pegado a sus rivales antes de atacar en el momento decisivo. Logró un tiempo de cuatro horas, 37 minutos y 6 segundos, el mismo que el francés Arnaud Demare y que el alemán Andre Greipel, segundo y tercero, respectivamente.
El británico Geraint Thomas, ganador de la primera etapa, conservó el maillot amarillo de líder en la clasificación general, con una ventaja de cinco segundos sobre el suizo Kueng Stefan. Quintana es 48vo de la general, a 48 segundos. Chris Froome, compatriota y compañero de Thomas en el equipo Sky, logró terminar en el pelotón puntero pese a ser parte de una caída colectiva a unos 30 kilómetros (20 millas) del final.
