NUEVA YORK, EU (EFE). - La baja indefinida del alero Antonio McDyess, que se fracturó el pasado sábado la rodilla izquierda, dejó a los Knicks de New York sin su mejor fichaje de pretemporada y el jugador con el que esperaba volver a ser un equipo ganador.
McDyess, traspasado por los Nuggets de Denver a cambio del pívot Marcus Camby y del novato brasileño Nene Hilario, se lesionó al caer en un slam dunk en el cuarto periodo del partido amistoso que disputaron y per dieron por 94-87 los Knicks frente a los Suns de Phoenix.
La fractura de la rodilla izquierda, la misma que ya tuvo lesionada el año pasado y le costó prácticamente toda la temporada con los Nuggets, pone también en peligro su futuro profesional.
Lo único que sabemos es que McDyess tiene que pasar por el quirófano y será baja indefinida con el equipo, declaró Scott Layden, presidente de los Knicks. Es algo desastroso para Antonio y para el equipo.
Layden admitió que el jugador se sentía devastado por la lesión, pero había entendido que debía luchar al máximo para recuperarse y los doctores consideraban que podía recuperase en plenitud, aunque antes tendrían que ver cómo salía la operación y su posterior recuperación.
La baja de McDyess es la segunda de un jugador titular de los Knicks después de que el escolta Latrell Sprewell tuvo que pasar por el quirófano para corregirle una fractura de un hueso en la mano derecha.
Los Knicks multaron a Sprewell con 250 mil dólares y lo apartaron del equipo porque la lesión se la hizo mientras estaba de vacaciones y no se lo notificó a los directivos en el momento que sucedió sino hasta que llegó al campo de entrenamiento.
Pero la baja de McDyess es la que más preocupa a los directivos de los Knicks y al entrenador Don Chaney, porque había llegado como el jugador clave para reforzar la defensa al poder trabajar indistintamente en los puestos de número cuatro y cinco.
En los tres partidos de pretemporada que McDyess jugó con los Knicks había conseguido 17,7 puntos y 13,0 rebotes de promedio.
Los aficionados de los Knicks habían visto solo una pequeña parte del potencial de juego que McDyess tiene para ofrecer en el campo, destacó Layden.
Pero la gran preocupación para los Knicks es conocer con exactitud el estado físico del jugador y los doctores del equipo han aconsejado una segunda opinión para confirmar que el jugador no tiene lesionado el tendón de la rodilla que le fue reparado el año anterior y que le impidió jugar 72 partidos de la temporada regular.
Chaney rechazó las críticas que han surgido de tener a McDyess en los últimos minutos de un partido de entrenamiento y dijo que el jugador había rendido al máximo en las dos semanas que llevan de entrenamiento de mañana y tarde.
Las lesiones ocurren, dijo Chaney.

