Magic Johnson ha llegado para calmar a los agitados Lakers de Los Ángeles, un equipo joven y con problemas que sigue recuperándose de los cambios en su cúpula y la venta de su máximo anotador, Lou Williams.
Johnson ofreció unas breves palabras antes del entrenamiento del miércoles, cuando algunos de los jugadores conocieron por primera vez al exastro de la franquicia que brilló en la era del Showtime en la década de 1980.
“Va a venir aquí e intentar hacernos mejores, que volvamos a ganar”, dijo Jordan Clarkson.
La copropietaria Jeanie Buss nombró a Johnson presidente de operaciones de baloncesto tras despedir al veterano director general Mitch Kupchak y destituir a su hermano Jim como vicepresidente ejecutivo de operaciones de baloncesto un día antes.
“Todo ocurrió muy deprisa”, dijo el técnico novato Luke Walton. “El pensamiento inicial fue, por qué hacerlo justo antes de que se acabe el plazo, pero llegó Magic y nos pusimos a trabajar de inmediato”.
Walton aún estaba procesando sus emociones divididas, dado que era cercano a Kupchak y Jim Buss. Habló con ambos por teléfono tras sus destituciones y le dieron ánimos sobre su brillante futuro en la franquicia y su capacidad para trabajar con la joven plantilla.
El entrenador dijo que Johson había pasado los dos últimos días en el centro de entrenamiento del equipo, hablando con él y con otros empleados sobre cómo centrarse en sus labores. “Si estoy sentado con Magic y me está vendiendo algo, la mayoría de las veces lo compro”, dijo Walton.
