Se define como el camino de la energía y la armonía. Y su relación con Panamá se remonta a 1995 cuando agentes de la entonces llamada Policía Técnica Judicial (PTJ) recibieron entrenamientos de autodefensa del arte marcial aikido, como parte de un programa de voluntariado de la agencia japonesa de cooperación internacional.
Esa conexión entre Japón y Panamá volvió a cumplir con su reencuentro la semana pasada con la visita del maestro Hirotoshi Yabuuchi en la decimocuarta edición del seminario internacional del aikido.
Yabuuchi estuvo liderando una serie de charlas en el área de Volcán, en la provincia de Chiriquí, en una práctica que ya lleva 14 años de realizarse de forma ininterrumpida en suelo panameño.
Yabuuchi, presidente de Yamato Buikukai y 7° dan del Aikikai, recalcó que el principal objetivo es promover el aikido en Panamá y, a su vez, establecer un intercambio cultural, un puente entre Centroamérica y Japón.
Acompañado del maestro Hiroshi Yamashita, 6° dan del Aikikai y del sensei Gabriel Vega Castro, 4° dan del Aikikai, Yabuuchi viaja a Panamá una vez cada año para impartir sus conocimientos y darle seguimiento al movimiento.
Al ser consultado sobre el desarrollo del aikido durante estos años en la región, el sensei Vega señaló que ya cuentan con una sede a nivel internacional en Costa Rica y otras dos en Panamá y en La Chorrera.

“El aikido se ha ido expandiendo no solo por el contexto del arte marcial, sino como un aporte para la vida”, dijo Vega.
“Buscamos que el ser humano encuentre esa capacidad para confiar en sí mismo, en ser activo y de confrontar los retos que pone la vida”, agregó.

Una y otra vez, los tres representantes del aikido señalaron que no solo se trata de confrontar a un oponente físico, sino que es un arte marcial que también se fundamenta en las tareas diarias de cualquier ser humano.
En el caso de Yamashita, su primer contacto con Panamá fue hace más de 20 años como instructor de los agentes de la PTJ en una tarea que estuvo liderando por tres años gracias a una colaboración con el Gobierno de Japón.
Por último, Vega hizo un llamado al respeto y tolerancia, ambos pilares del aikido para poder llevar una vida equilibrada.
Se espera que para el próximo año se cumpla la decimoquinta edición del seminario cuando nuevamente visiten suelo panameño ambos maestros.
