“Fue mi 76ª pole, es algo muy especial”: el británico Lewis Hamilton (Mercedes) tuvo que dominar la presión ayer sábado para asegurar el primer puesto en la parrilla de salida hoy domingo en el Gran Premio de Gran Bretaña.
“Nunca tuve tanta presión en una sesión clasificatoria”, confesó el piloto, que ostenta el récord de poles. “Temblaba debido a la adrenalina al bajar del vehículo”, reconoció.
Hamilton, que busca su quinta victoria consecutiva en el Gran Premio inglés, se vio obligado en efecto a firmar una segunda vuelta perfecta para arrebatar la pole a su rival alemán Sebastian Vettel (Ferrari), 57 milésimas más rápido en su primer intento.
“Fue intenso. No me guardé nada”, explicó el cuádruple campeón del mundo británico. Tuve que encontrar la manera de empujar justo un poco más del límite sin perderlo todo. Rezaba para que ese poco más fuese suficiente”, explicó.
Superado por la emoción - y por su gusto por ofrecer espectáculo fuera del monoplaza - el héroe local se arrodilló junto a su vehículo tras superar a Vettel por 44 milésimas, antes de dar las gracias a los aficionados con la voz entrecortada.
Hamilton, que firmó un nuevo récord del mítico circuito de Silverstone (1 minuto 25 segundos 892 milésimas), estará idealmente situado para tratar de conquistar una sexta victoria, otro récord en el circuito, después de esta sexta pole consecutiva, algo también inédito en la historia del circuito. Una victoria le permitiría además recuperar el liderato del Mundial, que perdió en detrimento del alemán Vettel por un punto luego de su abandono por avería en Austria.
“Estoy convencido de que podemos ser los más rápidos en carrera, como durante los últimos GP”, se mostró optimista Vettel.
En efecto, la Scuderia dispone de argumentos sólidos. El finlandés de Ferrari Kimi Räikkönen superó a su compatriota de Mercedes Valtteri Bottas para alzarse al tercer cajón de la parrilla.
