Un encantado Lewis Hamilton intenta mantener los pies en el suelo y centrarse en la segunda cita, el próximo fin de semana en Austria, de la primera 'trilogía' consecutiva de la Fórmula 1 tras su amplia victoria en el Gran Premio de Francia del domingo.
El defensor del título recuperó el mando en el campeonato mundial de pilotos situándose con 14 puntos de ventaja sobre Sebastian Vettel con su triunfo y certificó el arduo trabajo del equipo Mercedes para reencontrarse con la victoria.
Después de haber luchado por terminar quinto en la carrera anterior en Canadá, donde Vettel ganó para llevar a la cima a Ferrari, Hamilton y Mercedes se involucraron en un análisis introspectivo.
La introducción de su motor actualizado, después de demoras anteriores, impulsó a Hamilton , pero el británico optó rápidamente por elogiar su equipo por el papel jugado en el éxito del domingo. “Cuando eres constructivo, pero también autocrítico, y das un paso atrás, para coger impulso con nuevos métodos y una nueva determinación, y obtienes el resultado deseado, ciertamente es una gran sensación”, explicó después de su 65º triunfo en una carrera de F1. “Hay un largo camino por delante y necesitamos afrontarlo como lo hicimos en este Gran Premio”, añadió.
El cuatro veces campeón del mundo dominó por completo el fin de semana en Le Castellet, marcando el mejor tiempo en los entrenamientos libres del viernes, firmando su 75ª pole el sábado y ocupando el primer puesto en la carrera desde el encendido del semáforo hasta la bandera a cuadros.
Hamilton aprovechó al máximo otro errático fin de semana del tetracampeón del mundo alemán Vettel, quien chocó con el Mercedes de Valtteri Bottas en la primera vuelta, y después de pasar por boxes y remontar, fue penalizado y terminó quinto.



