Un enésimo doblete de Lionel Messi permitió al Barcelona remontar una desventaja de dos goles para rescatar ayer un empate 2-2 ante el Valencia en la Liga española.
El astro argentino estiró a nueve partidos su racha goleadora y se afirmó al frente de la tabla de cañoneros con 21 conquistas en 22 fechas.
Pero dejó preocupación al final. Luego de anotar el tanto para el empate, con un magistral zurdazo a los 64 minutos, Messi debió recibir masajes tras sufrir un golpe en la parte interna del muslo derecho. El atacante pudo seguir jugando, pero su nivel decayó en el tramo final. El golpe en el muslo sufrido por Messi llega en un momento inoportuno, a solo cuatro días de enfrentar a su clásico rival Real Madrid en el partido de ida de la semifinal de la Copa del Rey.
El Barcelona vio rota su racha de triunfos, que llegó a ser de ocho partidos en la Liga, pero extendió a 10 su seguidilla sin derrotas en el torneo doméstico para llegar a 50 puntos y seguir en la cima con 6 puntos de ventaja sobre el Atlético de Madrid, y 11 con respecto al Real Madrid, que juegan hoy, domingo.
Kevin Gameiro adelantó a los visitantes al culminar un contragolpe a los 24 minutos y Daniel Parejo amplió la delantera de penal a los 32. Pero Messi puso en marcha la remontada al convertir de penal a los 39 y luego definió con un disparo desde la frontal del área. Messi facturó su doblete número 115 en la Liga.
Ambos equipos dieron descanso a varios titulares por su apretada agenda de partidos en febrero. El Valencia también afronta un cruce de semifinales en la Copa del Rey, midiéndose contra el Real Betis.
