El Barcelona perdió (2-1) sorprendentemente ayer en su visita a La Coruña ante un Deportivo que supo aprovechar los errores defensivos de su rival.
Apenas cuatro días después de haber logrado la mayor remontada en la historia de la Liga de Campeones (triunfo 6-1 al PSG tras perder 4-0 en París), el Barça dio un paso atrás en sus opciones a ganar la Liga española.
Tras la gesta del miércoles pasado, el entrenador Luis Enrique sacó un 11 inicial con cinco cambios con respecto al equipo que remontó ante el P SG, el principal de ellos, la ausencia del brasileño Neymar, uno de los artífices del 6-1, con molestias musculares.
“Sabíamos que este partido nos iba a poner problemas”, declaró el técnico Luis Enrique, que vino a admitir que la euforia tras lo ocurrido el miércoles acabó pasando factura. “A los jugadores no les ha costado asentarse en la realidad. Solo uno que haya podido vivir esto sabe lo que significa todo lo que hemos vivido esta semana”.
El técnico lamentó la falta de “fluidez” en el juego y los “errores” que costaron los dos goles, pero aseguró que “siguen quedando muchas jornadas”.
El Barcelona dominó el partido y tuvo ocasiones para llevarse algún punto de Riazor, pero acabó pagando caro dos errores defensivos en los goles de Joselu (40) y Álex Bergantiños (74).
El uruguayo Luis Suárez logró empatar el partido nada más iniciarse el segundo tiempo (46), pero el Barcelona no consumó la remontada, rompiendo una racha de 19 partidos invicto en la Liga.
“Sabíamos que iba a ser difícil. Conseguimos empatar y a balón parado nos anotaron. Hay cosas a mejorar, pero queda mucha Liga todavía. No vamos a bajar los brazos”, declaró tras el partido Luis Suárez.
El Barcelona se queda con 60 puntos, dos menos que el Real Madrid, que venció ayer al Betis por 2-1 y tiene un partido menos.
La victoria, por su parte, permite al Deportivo alejarse de la zona de descenso, con 27 puntos (15º), ocho más que el primer equipo en posición de bajar a Segunda División, el Granada.
