Nada ni nadie puede con este Manchester City, enrumbándose al título de la Liga Premier como si fuera una procesión.
Al capitalizar dos despistes defensivos de Romelu Lukaku, el City fijó un récord de victorias consecutivas en la Premier al vencer ayer 2-1 a Manchester United, sacándole una ventaja de 11 puntos a su acérrimo rival. Ambos fallos del atacante belga se produjeron en el área chica del United al defender en jugadas de pelota detenida. El español David Silva y el argentino Nicolás Otamendi no perdonaron a boca de jarro a los 43 y 54 minutos.
Marcus Rashford le dio el empate transitorio al United, también con la ayuda de un error de la zaga rival en el duelo de los dos mejores equipos de Inglaterra.
En el otro derbi de la jornada dominical, el de Merseyside, el penal convertido por Wayne Rooney a los 77 minutos le dio a Everton el empate 1-1 contra Liverpool. A primera hora, un gol de cabeza de Olivier Giroud a dos minutos del final rescató para Arsenal el empate 1-1 en su visita a Southampton.
Al embolsarse los tres puntos de su visita a Old Trafford, el City encadenó su 14va victoria seguida en la liga, algo nunca alcanzado en el curso de una temporada en la división de honor. Arsenal hilvanó 14 triunfos en 2002, pero a lo largo de dos temporadas.
Con victorias 5-0 ante Liverpool y 1-0 frente a Chelsea en Stamford Bridge, el City se presentó al feudo del otro integrante del cuarteto de vanguardia y acabó con un 65% la posesión.
