El Manchester United rindió homenaje a las víctimas de la catástrofe aérea de Múnich, de la que ayer se cumplieron 60 años y que marcó la historia del club.
En un frío glacial, en el estadio de Old Trafford, donde se concentraron más de 4 mil 500 personas, se guardó un minuto de silencio a las 15H04 GMT, la hora exacta en la que se produjo el accidente que provocó 23 muertos, entre ellos, ocho jugadores y tres miembros del cuerpo técnico, que regresaban de Belgrado de disputar las semifinales de la Copa de Europa.
El capitán del equipo Michael Carrick y el entrenador José Mourinho depositaron coronas de flores bajo los aplausos de los congregados y con la presencia de los dos únicos jugadores aún vivos que sobrevivieron a la tragedia, Bobby Charlton y Harry Gregg.
