Sin sus delanteros referentes, se temía que Manchester United y Tottenham tropezarían en su objetivo de terminar dentro de los cuatro primeros de la Liga Premier inglesa, para acceder a la próxima edición de la Liga de Campeones. Pero resultó que el pavor no tenía justificación.
El United desafió la baja del suspendido Zlatan Ibrahimovic —más la fatiga por la carga de partidos — para vencer a domicilio 3-1 a Middlesbrough, un equipo amenazado por el descenso. El partido terminó con una gresca de jugadores.
Tottenham echará de menos a su máximo goleador Harry Kane durante cinco semanas por una lesión. Pero los talentosos volantes ofensivos del equipo del técnico argentino Mauricio Pochettino dieron el paso al frente, con Christian Eriksen y Dele Alli como autores de los goles en la victoria 2-1 ante Southampton. Fue el décimo triunfo seguido de los Spurs como locales en la Premier.
Con Manchester City y Liverpool saldando un empate 1-1 en un frenético partido en la cancha de los primeros, la puja por figurar como los tres escoltas inmediatos de Chelsea, que marcha a paso redoblado rumbo al título, está al rojo vivo.
Tottenham es ocupante de la segunda plaza, a 10 unidades y Chelsea y dos puntos por encima del Manchester City.
